Mi entrevista (en vídeo) para el canal Pautas de curación

Comparto con vosotros una entrevista que me realizó recientemente Joaquim Lamora, terapeuta y emprendedor que hace ya unos meses puso en marcha su canal de Youtube “Pautas de curación” con el fin de divulgar bienestar y salud.

No es por ponerme flores, pero creo que es la entrevista más completa que he ofrecido. Estoy contento. Y mira que es difícil ponerse delante de una cámara; supongo que es por eso por lo que prefiero escribir.

En fin, te invito a reservarte 40 minutitos y ver la entrevista, en la que tratamos sobre:

· El estilo de vida y la alimentación evolutiva

· El papel del ciclo circadiano y las estaciones en la salud, las pautas de sueño y las relaciones sociales

· La cultura de la obediencia y la convivencia con el azúcar

· Movimiento vs. ejercicio/deporte

· El sentido de las emociones etiquetadas como negativas y su rechazo. Lo que se resiste, persiste

· La vida y las personas como procesos, y no como estructuras

· Aceptación y fluir con la realidad

Espero que la disfrutes.

http://youtu.be/Q91RXWKUN84

 

 

Suscríbete gratis y fluye – emailrss

Tus dos opciones cuando la fuerza de voluntad se agota

Tal vez te has dado cuenta y ya lo sabes, o tal vez no. Lo que es seguro es que a menudo intentas solucionar algo o cambiar algo a base de voluntad. Decides algo y lo haces porque quieres hacerlo, o porque una vocecita en tu cabeza insiste en que quieres hacerlo.

Sea como sea y de forma temporalmente variable, después de unas pocas horas o incluso algunos meses o años, la voluntad se agota, el cambio se va al traste, vuelves a tus viejas costumbres. En fin, fracasas. Y te sientes culpable.

Tienes dos opciones

1. Repetir el mismo ciclo

Sí, esa misma secuencia que acabamos de repasar. Después de un buen descanso –estás hecho polvo de tanto vivir a base de voluntad y de rechazar lo que es– y de castigarte durante un tiempo a base de autocrítica, vergüenza y culpa, te pones manos a la obra.

Tu voluntad se ha recuperado, vuelve a estar más o menos en condiciones, analizas la situación, planeas la “nueva” estrategia –de nueva no tiene nada, porque estás haciendo lo mismo de siempre, aunque de otra manera–, lo tienes todo controlado y fuerzas el cambio, porque tú quieres.

Tarde o temprano, te la vuelves a pegar.

Y vuelves a empezar –frustración, culpa, vergüenza, autocastigo, depresión, dejadez, descanso forzado involuntario, motivación inconsistente, análisis, planificación, control, voluntad…

2. Aceptar que no van por ahí los tiros

Darte cuenta de una vez que no puedes cambiar tu vida, cambiarte, a tu antojo, a base de fuerza de voluntad.

Algo, alguien, es más fuerte que ella, o más resistente. No responde a lógica ni razón. Si no, tu enorme capacidad intelectual, tus habilidades de planificación y control, serían suficiente, pero no lo son, ni ahora ni nunca.

Entonces, descubres que ese no es el camino, y empiezas a plantearte otros. Se despierta cierta curiosidad en ti por conocerte más y mejor, a un nivel más profundo, y te topas con una idea indispensable, la aceptación radical –gracias, Félix.

Desde esa aceptación, y no desde el rechazo constante, las posibilidades se multiplican, y la voluntad empieza a utilizarse con cuentagotas en el momento y el lugar que realmente existen, el aquí y el ahora.

PD: El Félix al que doy las gracias es el tipo con el que hablo en este vídeo, “El comportamiento no se puede cambiar”.

http://youtu.be/OnBELZ-_Mc0

Suscríbete gratis y fluye – emailrss

Movimiento 2: Redescubrir y estimular las manos

<<Si todavía no sabes lo que es el Proyecto Re-movimiento, échale un vistazo a sus bases en este enlace. Hemos formado un grupo experimental de 500 personas, y Google Analytics estima que alrededor de otras 300 siguen el proyecto sin haberse apuntado “oficialmente”. En fin, podríamos decir que, de momento, somos 800.

Además, voy subiendo a Youtube vídeos con los ejercicios propuestos. Puedes visitar mi canal y suscribirte gratis para no perderte ninguno.>>

Viernes 27. Todos los que participamos en el Proyecto Re-movimiento, además de ser más conscientes de habitar un cuerpo que se nutre del movimiento, durante las últimas dos semanas hemos centrado la atención en nuestros pies. Es hora de pasar a otro tema, pero no de despedirnos de ellos. Ahora ya sabemos que existen –sí, algunos ni lo sabíamos–, y también que necesitan de cierta actividad para sentirse bien, vivos. Resumiendo muchísimo, un 80% de su salud y bienestar ha dependido de cuánto tiempo han sido libres, han vivido descalzos, mientras que el otro 20% extra –para subir nota– ha recaído en los ejercicios de movilidad analítica, movilidad en carga y movilidad integrada de dedos, pies y tobillos. Nunca más podremos excusarnos y decir que no sabemos cómo cuidar nuestros pies. A partir de hoy, si nos duelen o sufren, somos responsables.

Redescubrir y estimular las manos

El segundo centro de atención de este experimento van a ser las manos, otras grandes damnificadas de la vida moderna, y no por falta de actividad, sino por la pobreza de la variedad de gestos que realizan, así como por lo liviano de los esfuerzos a las que se ven sometidas. En fin, la mano está sobrealimentada de precisión, neutralidad postural, especificidad y repetición, al mismo tiempo que hambrienta de movilidad y fuerza. Lo expliqué al detalle en Los 4 nutrientes esenciales del movimiento de la mano.

Así que, si lo que pretendemos es disfrutar de unas manos fuertes, sanas y felices, vamos a tener que conocerlas mejor, relacionarnos más a menudo con ellas y, finalmente, hacer algunos cambios en su dieta de movimiento.

Para ello, durante la próxima quincena enfocaremos toda nuestra atención en realizar la siguiente rutina de ejercicios como mínimo una vez al día, si es posible ejecutándola justo después de haber estado un buen rato realizando la misma tarea, nuestros quehaceres especializados, como teclear, escribir, cocinar o “guatsapear” tres horas.

Una vez más, recomiendo escucha activa de sensaciones, progresión paciente y prudente, y adaptación a los condicionantes, inquietudes y necesidades individuales de cada cual.

La rutina

1. Ejercicios de movilidad para manos, dedos y muñecas

· Flexión y extensión completa: 5 repeticiones

· Círculos con manos cerradas: 5 círculos en cada sentido

· Círculos con manos abiertas: 5 círculos en cada sentido

· Rotaciones de brazo en carga: 5 repeticiones

2. Ejercicios de fuerza para manos, dedos y muñecas

· Apoyos isométricos sobre dedos: 5 apoyos de 5 segundos

· Extensiones de dedos en carga: 5 repeticiones manteniendo 1-2” cada extensión

· Flexiones de dedos en carga: 5 repeticiones

3. Estiramientos en carga para manos, dedos y muñecas

· Para cada posición, 5 estiramientos dinámicos y 1 final de 10”

a. Estiramiento de flexores en posición neutra
b. Estiramiento de extensores en posición neutra
c. Estiramiento de flexores en rotación externa
d. Estiramiento de extensores en rotación externa
e. Estiramiento de flexores en rotación interna

Comentarios extra

Sólo cuatro cositas rápidas…

La primera, para los que estáis en el grupo, os invito a compartir vuestras experiencias. Estos días “de pies” se han visto cosas curiosas, incluso algunos se han atrevido a colgar sus propios vídeos haciendo los ejercicios o proponiendo nuevos. Mola.

La segunda, lo decía al principio, no os olvidéis de vuestros pies. Ahora ya no toca, si no se quiere, hacer los ejercicios de pies cada día, pero tampoco los abandonéis. Incluidlos en vuestro día a día. Y, sobre todo, no volváis a encarcelar vuestros pies en unos zapatos.

La tercera… ¡poneros las pilas, en serio! Sé que, de primeras, los ejercicios de pies y manos pueden parecer una tontería. Ya me lo contaréis conforme vayamos avanzando a partir del próximo centro de atención, “Moverse con frecuencia”, o por ejemplo en el quinto, “Apoyarse sobre las manos”. Avisados estáis.

Y la última, recordad que tenéis por ahí vuestro diario de movimiento y que, además de utilizarlo como registro, también puede serviros para plasmar vuestras reflexiones, sensaciones, etc. Es un ejercicio complementario muy chulo.

¡A moverse!

 

Suscríbete gratis y fluye – emailrss

Estiramientos en carga para manos, dedos y muñecas

Al contrario de lo que solemos creer, parece ser que los estiramientos comunes no tienen mucha repercusión ni en la ganancia de movilidad útil –recordemos, fuerte, segura– ni en la prevención de lesiones. Eso no quiere decir que debamos repudiarlos, ya que son una forma muy eficaz de relajar nuestra musculatura cuando anda algo tensa.

En cambio, estirar de forma dinámica, en movimiento, implicando cierto trabajo de fuerza en los extremos del movimiento sí parece ser una buena estrategia para ganar movilidad al mismo tiempo que eficiencia y seguridad en nuestros límites fisiológicos, algo que podremos considerar un súperalimento para esto de nutrir como es debido nuestras manos que, ahora sí, gozarán de una gran fuerza y una salud envidiable, y más después de haber desarrollado su movilidad básica y su fuerza en flexión y extensión.

Para ello, creo que los siguientes estiramientos son los más interesantes, dentro de un repertorio mucho más amplio que ahora no viene al caso. Con los que siguen tendremos más que suficiente.

Todos ellos se realizan de la misma forma:

· Primero se posicionan los brazos y manos en la fase neutra del estiramiento.

· Seguidamente se realiza el estiramiento dinámico, en movimiento, por no más de 5 repeticiones, manteniendo la posición 1 ó 2 segundos en el punto de máximo estiramiento.

· Finalmente, en la última repetición sostenemos el estiramiento alrededor de 10 segundos.

Para todos estos ejercicios, igual que en los de movilidad y fuerza, requerimos de tres constantes:

· Máximos recorridos tolerables –tensión, no dolor–, aunque esos recorridos sean ridículamente milimétricos para algunos de los ejercicios, teniendo en cuenta que el dolor es una señal evaluativa, no definitiva, y por tanto educable. Como expliqué en las bases del Proyecto Re-movimiento, en esto de moverse uno emprende un viaje de auto-conocimiento. Mantenerse atento a las sensaciones y aprender a negociar con el sistema nervioso para que éste confíe en nosotros y “nos deje hacer” es una de las mejores aventuras que nos depara este viaje.

· Progresión prudente y paciente, sobre todo en los ejercicios 2 y 4, cuando nos estamos apoyando sobre el dorso de la mano.

· Conciencia plena y lentitud extrema en todos los movimientos.

Igual que cuando practicamos los ejercicios básicos de fuerza, por nuestra hipersensibilidad de unas manos poco trabajadas, puede que al principio necesitemos algo de protección entre ellas y el suelo, como una esterilla o una toalla. Con el tiempo, recomiendo retirarla.

Por último, recalcar que todos los estiramientos se realizan en la misma postura, con las únicas variaciones de la flexión o extensión de la muñeca y la rotación del brazo y el antebrazo.

1. Estiramiento de flexores en posición neutra
2. Estiramiento de extensores en posición neutra
3. Estiramiento de flexores en rotación externa
4. Estiramiento de extensores en rotación externa
5. Estiramiento de flexores en rotación interna

He aquí un vídeo con los estiramientos y algunas indicaciones:

http://youtu.be/MzVblE9G9JU

Suscríbete gratis y fluye – emailrss

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Este sitio web utiliza cookies únicamente para agilizar tu navegación
Más información sobre cookies