El comportamiento no se puede cambiar. Con Félix Castillo

Cambiar de hábitos se ha convertido en una verdadera obsesión para un montón de gente –durante mucho tiempo yo también estuve dentro de ese montón, y he de reconocer que cuando mi yo hiperreflexivo toma el mando sigo teniendo la ilusión de que es mi voluntad y mi conciencia quienes toman las decisiones más importantes y dirigen mi comportamiento.

En cambio, según la psicología evolucionista y los últimos descubrimientos en neurociencia, la participación de esa parte consciente y racional de nuestra mente en lo que se refiere a nuestra conducta y forma de relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos es mínima, comparada con la influencia de nuestros contextos inconscientes, internos y externos, presentes y heredados.

“El comportamiento no se puede cambiar” es una sentencia que me soltó hace unas semanas mi buen amigo, psicólogo y coach, Félix Castillo.

Hoy comparto con vosotros una breve charla que tuve con él hace unos días, en la que hablamos sobre comportamiento, contextos, cambio de hábitos, fluir en la realidad y, sobre todo, aceptación.

Espero que os guste.

http://youtu.be/OnBELZ-_Mc0


¿Este artículo te ha inspirado de alguna manera? Inspira a tu tribu y compártelo en Facebook, Google+ o Twitter. ¡Gracias!

Sobre-vivir

Sobremedicalización.

Sobrepeso.

Sobreconsumo.

Sobrediagnóstico.

Sobrecogimiento.

Sobreentrenamiento.

Sobredosis.

Sobresalir.

Sobreprotección.

Sobreinformación.

Sobrecarga.

Sobresalto.

Sobrecalentamiento.

Sobresaturación.

Sobreabundancia.

Sobrellevar e intentar sobreponerse a tantos sobres, tan exigentes, tan excesivos, todos los días.

¿Vivir?

No…

Sobrevivir.


¿Este artículo te ha inspirado de alguna manera? Inspira a tu tribu y compártelo en Facebook, Google+ o Twitter. ¡Gracias!

¿Comer carne es mejor que comer pescado?

Visto lo visto en el documental que tanto está resonando estos días en la redes sociales, Pescado. ¿No tan sano?, uno podría pensar impulsivamente que sí. Después de ver unas imágenes tan espeluznantes, tanto en lo que se refiere a la cría en piscifactoría de la mayoría del pescado que se consume como a su proceso industrial posterior, a uno se le cierra el estómago de tal manera que jamás en la vida volvería a probar ni un solo bocado de salmón, trucha, dorada, panga…

Pero, gracias a la evolución, ese mono instintivo y miedoso que suele dominar nuestra mente, el que nunca máis comería pescado, de vez en cuando, solo de vez en cuando, tiene la capacidad de calmarse y pensar.

Más de uno, después de ver el documental, me ha soltado “Robert, ¿y ahora qué? ¿Has visto? ¡El salmón es cinco veces más tóxico que la hamburguesa!”. Como si una gráfica fuera suficiente razón para atiborrarse a hamburguesas todos los días.

Lo que se ve en el documental da miedo, mucho miedo. Pero no es algo tan distinto a lo que se ve en Food Inc, sobre todo en lo que se refiere a la ganadería fabricación de carne.

Así que mi respuesta vuelve a ser redundantemente la misma:

1. Calma, serenidad, respiración… Es muy fácil dejarse llevar por el alarmismo. Soy de los que piensa que la alarma es real; estos documentales tocan mucho la fibra. Pero nos guste o no, somos seres emocionales y, si no nos la tocaran, tampoco haríamos nada. Ahora bien, la fibra se puede modular. Antes de actuar o de llegar a concluir que comer carne es mejor que comer pescado, un poquito de calma no viene mal, por favor.

2. La carne… Que proceda de animales que vivan en libertad o semi-libertad, que se alimenten de su alimento natural –no piensos–, que estén mínimamente medicados, que se muevan a diario y tengan espacio para hacerlo, que vivan de día y duerman de noche, que no vengan envasados en cajas con etiquetas que nadie entiende y que incluyen más ingredientes que la propia carne, y que su cadena de comercialización implique el mínimo de intermediarios posible.

3. El pescado… Que proceda de animales que vivan en total libertad, si es posible cerquita de la costa, que se alimenten de su alimento natural –no piensos–, que sean tirando a pequeños –no pezqueñines, ¿eh?–, que se muevan a diario y tengan espacio para hacerlo, que no vengan envasados en cajas con etiquetas que nadie entiende y que incluyen más ingredientes que el propio pescado, y que su cadena de comercialización implique el mínimo de intermediarios posible.

Cuanto más nos acerquemos a estos tres ideales, mejor.

Y sí, por supuesto, los tres requieren de un esfuerzo extra, de energía, de tiempo y de dinero. Pero ¿qué te pensabas? Nosotros también vivimos como pollos, en una fábrica de pollos. Salir de ella tiene un precio.


¿Este artículo te ha inspirado de alguna manera? Inspira a tu tribu y compártelo en Facebook, Google+ o Twitter. ¡Gracias!

La mejor forma de empezar la mañana…

…la eliges tú.

Puedes optar por levantarte apurando al máximo, calculando al milisegundo cuánto tiempo necesitas para echarle un vistazo al Whatsapp, por si alguien te ha escrito a las cuatro de la madrugada, darte una ducha rápida, tomarte un cafetito, con leche y azúcar, fumarte tu cigarrito, meterte en el coche, disfrutar de tu atasco diario, mientras te consuelas con las bromas telefónicas de la radio, y llegar al trabajo.

O puedes elegir madrugar un poco más, que es más fácil cuando también has escogido irte a dormir más temprano, y empezar el día con calma, aprovechando el margen que tienes para meditar, o darte una ducha conscientemente, o prepararte un desayuno algo más saludable, o incluso ir al trabajo en bici o caminando, y no desayunar hasta el descanso de media mañana.

Lo más curioso de todo, según mi experiencia, es que esa elección, cómo empezar el día, determina el destino –de tus elecciones– del resto de la jornada.

 


¿Este artículo te ha inspirado de alguna manera? Inspira a tu tribu y compártelo en Facebook, Google+ o Twitter. ¡Gracias!

Términos y condiciones

Revisa los términos y condiciones de uso de esta web, así como la información corporativa, el descargo de responsabilidad y la política de privacidad de la información compartida en Escucha tu cuerpo.
Escucha Tu Cuerpo de Robert Sánchez sustenta sus derechos bajo una licencia Creative Commons Licencia de Creative Commons