El sudor, medidor de esfuerzo engañoso

¿Eres de los que piensa que cuanto más se suda más esfuerzo se está haciendo? ¿Crees que el sudor está directamente relacionado con la intensidad del ejercicio? ¿Buscas simplemente sudar para adelgazar? No midas tu entrenamiento por el sudor.

El verano se acerca. Todo el mundo trata de quitarse esos kilos de más a base de horas y horas de ejercicio aeróbico. Las clases de spinning están a tope, por no decir las de aeróbic, step,… En las salas de fitness todas las máquinas cardiovasculares están ocupadas: cintas, elípticas, bicicletas,… Incluso de vez en cuando se ve algún pájaro por ahí suelto, revoloteando, envuelto en un traje hermético de plástico puro totalmente impermeable. Objetivo: adelgazar. Resultado real: deshidratación transitoria (en el mejor de los casos).

Acaba la clase de spinning. Unos 40′ dándole a la bicicleta al ritmo frenético de la música. Eso sí, en una sala de unos pocos metros cuadrados, generalmente mal ventilada, con una temperatura que ronda los 25ºC y una humedad de casi el 100% (se respira vapor de agua). Todo el mundo sale contento, con las camisetas empapadas, y con una cara de inmensa satisfacción después de comprobar cuanto han sudado, creyendo que es fruto del gran esfuerzo que han realizado. En el mismo instante, de la clase de enfrente salen los de yoga. Ni una gota de sudor. “Éstos no han hecho nada” pensarán algunos.

¿Qué es el sudor?

El sudor es nuestro principal sistema de termorregulación, y un sistema secundario de eliminación de toxinas (el primario es la orina). Las glándulas sudoríparas secretarán más o menos sudor dependiendo del balance de temperatura que haya entre nuestro cuerpo y el exterior. Siempre estamos sudando (cerca del litro diario estando en reposo), aunque no lo veamos. Somos animales homeotermos (características comunes en mamíferos y aves), lo que significa que intentamos mantener nuestra temperatura constante. Cualquier hecho que la haga aumentar también provocará mayor sudoración. Entre otros podemos encontrar la actividad física, la fiebre o un suceso que nos imprima miedo o excitación. La temperatura exterior también jugará un papel importante, ya que si es muy baja no nos permitirá sudar demasiado, ya que el cuerpo intentará guardar el calor que genera. Si por el contrario es alta, favorecerá todavía más la secreción de sudor por parte de nuestro cuerpo, con la intención de refrigerarse. Cuestión de equilibrio.

El sudor se compone alrededor del 98% de agua, y el resto son sales minerales y sustancias de desecho. Durante una actividad física intentsa y prolongada pueden llegar a perderse 4 ó 5 litros de agua.

Sudar no implica intensidad. Sudar no implica adelgazar.

Tu sudoración depende directamente del balance de temperatura, no de la intensidad del ejercicio. Puedes realizar ejercicio realmente duro a una temperatura muy baja y no sudarás. Puedes caminar a una intensidad moderada bajo un Sol de 40º y sudarás como un pollo.

¿Sudar aldegaza? Técnicamente sí. Al componerse prácticamente en su totalidad de agua, por cada litro de sudor que segregues adelgazarás un kilo de peso. Ahora bien, tu cuerpo necesitará sobreponerse de esa deshidratación momentánea, y repondrá el mismo volumen de agua que hayas perdido en cuanto bebas algo de agua y comas un poco. Con lo que… cambio la respuesta: no adelgaza. Al menos no de la forma en que le gustaría adelgazar a la mayoría.

Recomendaciones

  1. No midas tu esfuerzo por lo que has sudado. No te machaques a ejercicio aeróbico pensando en sudar para adelgazar. Y no caigas en la trampa de pensar que un ejercicio que no te ha hecho sudar no ha valido para nada.
  2. Hidrátate. Durante y, sobre todo, después del ejercicio. No bebas el agua de golpe. Acompáñala de algo de fruta para recuperar sales minerales.
  3. Viste ropa adecuada a la temperatura exterior. Utiliza tejidos transpirables que no aislen tu piel del exterior. Y olvídate de liarte una bolsa de basura a la cintura ¡por favor!
  4. Elige el momento y el lugar adecuado para realizar ejercicio cardiovascular. Si es al aire libre, evita las horas centrales del día. Si lo practicas indoor, que sea en un espacio ventilado y a una temperatura cercana a los 20ºC (exígelo en tu gimnasio).

¿Cuidarás más tu termorregulación? Es importante, sobre todo ahora en verano. Disfruta del deporte.

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