Archive: enero, 2011

Asedio al sedentarismo

¿Te consideras una persona activa? ¿O más bien sedentaria? ¿Has analizado la cantidad de comodidades “extra” que te rodean? Tal vez es momento de plantearse… ¿eliminarlas?

Ya me conoces. Me considero un guerrillero más en la lucha contra el sedentarismo, fuente de muchos de los problemas físicos -y emocionales- que tiene la población de los países desarrollados, como expliqué en Sedentarismo + estrés: epidemia del siglo XXI y en Vivimos más pero… ¿mejor?.

Hoy te propongo un nuevo ataque desde la retaguardia ;) Del mismo modo que asediaríamos una ciudad con tal de invadirla, podemos desabastecer de comodidades nuestra vida, y así evitar ni tan sólo la tentación de vivir sedentarios. En seguida te explico como.

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Cómo transportar una carga

¿Alguna vez le has prestado atención a la forma en que cargas con un peso? Ya sean las bolsas de la compra, una caja o tu hijo, ¿cuál es la manera más eficiente y segura de llevarlo encima?

Más allá de la higiene postural o de como coger cualquier objeto desde el mismo suelo, un punto clave a la hora de transportar una carga más o menos pesada va a ser el modo en que la sujetemos con las manos (o no) mientras la desplazamos de un lugar a otro. Puedo ver a diario como mucha gente se complica la vida al llevar las bolsas del supermercado, al hacer un traslado,… La eficiencia y prevención de riesgos en el transporte de una carga radica en un simple hecho: lo cercana y equilibrada que se mantenga esa carga respecto al centro de gravedad corporal.

El centro de gravedad del cuerpo humano se localiza, aproximadamente, unos tres o cuatro dedos por debajo del ombligo y unos centímetros por delante de las vértebras lumbares. La posición de nuestro centro de gravedad determinará las fuerzas que tendrán que realizar nuestros músculos para mantener el equilibrio, ya sea cuando nos estamos moviendo o al permanecer quietos y sosteniendo o no una carga.

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Niños y pesas

Primero de todo, desear al lector de Escucha Tu Cuerpo que el nuevo año que acaba de empezar venga cargado de energía y salud para poder seguir disfrutando plenamente de una vida, en parte, física. Además, aprovecho para pedir disculpas por el semi-abandono de este blog durante el mes de diciembre, debido al lanzamiento de mi nuevo blog Una Vida Sencilla (te recomiendo que te des un largo y lento paseo).

Últimamente he recibido alguna consulta, en especial de algunos padres, referente al entrenamiento con pesas en niños y adolescentes. Durante mucho tiempo, el entrenamiento con pesas ha sufrido una especie de represión cuando se relacionaba con estas franjas de edad. Por suerte, los tiempo están cambiando y se empiezan a aplicar técnicas de entrenamiento contra resistencia en niños, una vez demostrados los beneficios que éstas pueden suponer.

Pero más allá de la teoría clásica del entrenamiento, a veces es más útil recurrir a la lógica. Más que nada para reconducir, de una vez por todas, la mala reputación que ha tenido hasta ahora la combinación niños-pesas.

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