¿Qué prefieres ser? ¿Cazador-recolector o agricultor?

(Ni tú ni yo. No hablo ni de ti ni de mí. O sí. No te tomes esto como algo personal.)

Como hemos visto durante los últimos días, la revolución agrícola supuso un paso atrás para la salud y el bienestar del hombre.

El cavernícola, un individuo fuerte, alto, atlético, enérgico, de postura erguida y con una salud formidable, dio paso al agricultor, un hombre más bajo, débil, curvado y pionero -por decirlo de alguna manera- en las enfermedades crónicas que hoy día padecemos, tales como la artrosis, la osteoporosis, la caries o la diabetes.

Ha llegado el momento de elegir. Gracias a los fósiles encontrados de unos y otros, podemos comparar sus esqueletos y averiguar las diferencias entre el estilo de vida, la alimentación y la actividad física de los cazadores-recolectores y los agricultores.

Ahora te toca a ti. Ya sabes cómo era un hombre del paleolítico, alguien que gozaba de mejor salud y bienestar que nosotros. Y también conoces de sobras cómo era -y es todavía- un agricultor, alguien que dedica su vida a trabajar y que no disfruta del concepto que tenemos en mente como una “vida sana”.

¿Qué quieres ser? ¿Cazador-recolector o agricultor?


 

Puedes escuchar esta entrada en mi Podcast utilizando el reproductor de iVoox:

Ir a descargar

Esto es sólo mi opinión, que cambia constantemente. No me creas. Crea la tuya.

¿Este artículo te ha inspirado de alguna manera? Inspira a tu tribu y compártelo en Facebook, Google+ o Twitter. ¡Gracias!