Qué es el estrés crónico y 5 formas de estrés crónico que estás pasando por alto (2)

Esta entrada es la segunda parte de una serie de cuatro posts donde te explico resumidamente qué es el estrés crónico y te describo 5 formas de estrés crónico que seguramente estás pasando por alto. Si no leíste la primera parte, puede ser que no acabes de entender de qué estoy hablando. Te recomiendo revisarla haciendo clic aquí.

Después de comprender qué es el estrés y conocer las diferencias que hay entre estrés agudo -vital, siempre y cuando nuestro cuerpo tenga capacidad de respuesta- y estrés crónico -enfermizo-, tengo que advertirte que todos aquellos desencadenantes de estrés que comentaba el otro día tales como la prisa, las preocupaciones, la presión del trabajo o las infinitas responsabilidades que tenemos no son los únicos episodios de emergencia que pueden dar pie a un estrés crónico si te ves expuestos a ellos permanentemente.

Lo siento, hay más. Hoy veremos cómo cierto tipo de ejercicio físico puede derivar en un estado de estrés crónico.

5 formas de estrés crónico que estás pasando por alto

Antes de seguir tengo que decir que, para ser preciso y no incrementar la confusión que tenemos respecto al término estrés, tal y como explicaba en la primera parte de esta serie, el estrés es la respuesta, no el estímulo, por lo que tal vez debería matizar que las que voy a describir ahora no son formas de estrés crónico, sino desencadenantes de estrés crónico.

Además, algo en lo que quiero insistir es en que lo único que voy a hacer es describir estos desencadenantes -lo he repetido varias veces. Cada uno de ellos daría para hablar sobre ellos un buen rato -probablemente en un futuro les dedique más tiempo-, pero no creo que ahora quieras leerte un libro sobre estrés crónico “alternativo”. Esto es sólo un post.

1. El Cardio Crónico

O lo que es lo mismo, el ejercicio cardiovascular que suele practicar la mayoría de la gente y que recomienda la Jaula, tal como correr, ir en bicicleta, remar, nadar, pedalear en una elíptica, etc., durante un tiempo prolongado sin la más mínima variedad en intensidad, metodología o gesto -para saber más puedes leer Cuidado con el ejercicio cardiovascular.

¿Por qué es estrés crónico? Porque siempre estimulas al cuerpo exactamente de la misma manera, durante mucho tiempo y con demasiada frecuencia -los practicantes de Cardio Crónico suelen realizarlo varias veces por semana. Y por si no fuera poco, como el estímulo global no varía demasiado, el cuerpo se adapta pronto -dentro de unos límites- y cada vez necesitas incrementar más la intensidad o el tiempo -las únicas variables que suelen modificarse en el Cardio Crónico-, con lo que a mayor estado de emergencia prolongado, mayor estrés crónico.

Desde un punto de vista locomotor, al practicar Cardio Crónico el cuerpo siempre se mueve de la misma forma. Miles y miles de impactos idénticos, de repeticiones de gestos, de movimientos articulares en un rango -ángulo- muy determinado, de fibras musculares trabajando siempre en una misma dirección,… ¿Existe una forma más eficaz de cronificar un esfuerzo físico?

Si te gusta correr, nadar o ir en bici, puedes seguir haciéndolo, incluso dentro de un “marco cardiovascular”, pero tu cuerpo te agradecerá que lo hagas durante menos tiempo, con menos frecuencia y, en especial, de una forma mucho más variada, con cambios de ritmo -intervalos-, de terreno, de gesto, de postura,… y no en línea recta, sobre terrenos regulares, siempre con la misma intensidad y por los siglos de los siglos.

2. El ejercicio muscular repetitivo

Y si es analítico -que implique a un sólo músculo- ni te cuento…

Es el promovido por el fitness convencional, basado en la teoría de que para desarrollar tu masa muscular o incrementar tu fuerza o resistencia tienes que repetir una y otra vez el mismo gesto hasta el infinito -para mí una interpretación incorrecta del principio de sobrecompensación. Es decir, por ejemplo, realizar todos los lunes durante 12 semanas seguidas tu rutina de “pectorales”, consistente en 3 series de 8 repeticiones de press de banca, 3 series de 10 repeticiones de press inclinado con mancuernas y 3 series de 12 repeticiones de cruces en poleas.

¿Dónde está la variación del estímulo? Porque en cada una de esas sesiones estás requiriendo de una respuesta muy prolongada -y generalmente muy intensa- en un único músculo o grupo muscular, de manera extremadamente analítica y donde la articulación se mueve siempre de la misma manera. Sí, probablemente tus músculos crecerán -mejor dicho, se inflamarán- y tal vez ganes algo de fuerza, pero en realidad lo único que acaba provocando es que los músculos y articulaciones implicados en ese movimiento se especialicen -no “sepan” hacer nada más-, pierdas funcionalidad, no desarrolles todo tu pontecial físico -agilidad, coordinación, propiocepción- y, lo peor de todo, tu cuerpo acabe saturado y acabes padeciendo anomalías varias, desde malestar general hasta acortamientos musculares, tendinopatías, contracturas, etc.

Varía tu ejercicio muscular -qué poco me gusta catalogar- constantemente, olvídate de las viejas teorías acerca de los principios de sobrecompensación y sobrecarga, y desarrolla tu cuerpo en todas sus vertientes practicando ejercicios más globales y diversos en ejecución, patrones motrices, intensidad, duración, etc.

Si te gusta el fitness, te recomiendo probar el Crossfit -aunque siga basándose en la repetición dentro de una misma sesión, los macrociclos son muy variados.

Mi consejo predilecto: practica Movimiento Natural.

El próximo día veremos las tres formas de estrés crónico que estás pasando por alto que nos quedan. ¿Y si comes demasiadas veces al día? ¿Y si te lavas demasiado?

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