Pregunta clave antes de comer: ¿estaría disponible en plena naturaleza?

Insisto. Pregunta clave antes de comer o de comprar comida, aquí y ahora: ¿estaría disponible en plena naturaleza? ¿Podríamos encontrarlo ahora mismo? Si la respuesta es sí, adelante. Si no, ¿seguro que es algo que debamos o necesitemos comer ahora?

Como en tantas otras cosas, desde que nosotros dominamos la naturaleza -o una parte de ella- somos también nosotros los que tenemos que poner ciertos filtros. Comer fuera de temporada no sólo nos puede perjudicar porque aquellos alimentos que no estarían disponibles de manera natural hayan requerido ser más o menos manipulados, procesados, conservados o forzados artificialmente para “existir” fuera de su ciclo natural de vida, sino porque además seamos nosotros mismos los que no los necesitemos.

Es decir, no es que nos deba preocupar solamente el encontrar un melocotón en el supermercado en pleno enero por cómo narices habrá llegado ese melocotón allí, sino preguntarnos qué necesidad tenemos nosotros de comernos un melocotón en enero. En este caso, probablemente ninguna.

No es la primera vez que hablo sobre ello, pero necesitaba recalcarlo viendo la ceguera que frecuentemente padecemos -me incluyo, como siempre- cuando nos ponen delante las listas interminables de nutrientes y beneficios de consumir un alimento determinado. En realidad da igual lo nutritivo que sea, da igual el poder preventivo o curativo que tenga ante ciertas enfermedades, da igual si cubre un tanto por ciento de nuestras necesidades diarias de no sé qué vitamina,… Si no es de temporada, no tiene ningún sentido comerlo. Porque la perfección del alimento también incluye el momento del año en que se consume.

Y ahora abro un debate con algunas preguntas abiertas:

  • Parece que todos tenemos claro esto de la alimentación de temporada cuando pensamos en frutas y verduras, pero ¿qué pasa con los frutos secos? ¿Y el aceite de coco que tanto usamos? ¿Hay coco todo el año? ¿Y aquí en España, por ejemplo? ¿Y el de oliva? ¿Podríamos encontrar aceitunas comestibles todo el año? ¿O aguacates?
  • Es curioso como sin quererlo -en serio, no he tocado ni una coma- las preguntas que acabo de formular giran en torno a alimentos grasos, lo que me trae otra cuestión a la cabeza: si estas grasas no están disponibles todo el año, ¿puede ser que realmente y naturalmente la mejor grasa sea la de origen animal?
  • Para los que defienden la comida de temporada y a la vez son comedores de cereales y legumbres, incluso los “aceptados” en las dietas evolutivas, sin ánimo de ofensa, sólo por conocer vuestra opinión: ¿cereales y legumbres se escapan de las “leyes naturales de temporada”?

¿Tú qué opinas?

Yo, si me pongo muy purista, diría que incluso esos alimentos tan paleo también tienen una temporada de consumo óptima y que, por tanto, no deberíamos abusar de ellos fuera de temporada.

Sí, cada día estoy más convencido -por mil y un motivos que ahora no vienen al caso- de que la grasa de origen animal, en términos generales, es la mejor, aparte de estar siempre disponible, aunque aquí ya podríamos entrar en matices estacionales y retorcer mucho la historia pensando en lo más o menos graso o gordo que estaría naturalmente una jabalí dependiendo de si lo cazamos en septiembre o en febrero.

Y no, no creo que cereales y legumbres se deban consumir fuera de sus temporadas naturales. Es más, contemplo la posibilidad de hacerlo con poca frecuencia y en cantidades muy pequeñas dentro de su temporada. Creo que el mismo ejemplo que ponía del melocotón, en esencia, se podría poner con el arroz o los garbanzos, por muy sofisticados o “naturales” que sean nuestros medios de conservación para tenerlos disponibles todo el año.

Espero tu opinión en los comentarios.

Sea como sea, por última vez, la gran pregunta antes de comer:

¿Estaría disponible en plena naturaleza?

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