¿Por qué se empeñan en encontrar una dieta universal para todo el mundo?

Que si veganos. Que si low-carb. Que si mediterráneos. Que si paleos. Que si frugívoros. Que si cetogénicos.

Qué más dará…

¿Por qué se empeñan en encontrar una dieta universal para todo el mundo?

Pues no lo sé.

¿Será por notoriedad, reconocimiento, autoridad, fama, poder?

Pues no lo sé. Supongo que un poco de todo.

¿Encontrarán esa dieta universal?

Pues no lo sé. Aunque algo me dice que nunca lo conseguirán.

En vez de trabajar el universo de la nutrición como si de una gran caja de herramientas se tratara y utilizarla para cada persona, individualmente, según su genética, antecedentes, salud, estado emocional, cultura, momentum.

En vez de compartir experiencias, en lugar de intentar crear creencias.

En vez de dar opción, más de una, y no tratar de imponer.

Cuánto tiempo, dinero, palabra, energía perdidos en decirles a los demás lo que deben comer, cómo deben comer.

El profesional a tener en cuenta es aquel que primero se sienta frente al paciente, único, individuo, le mira, le escucha, le comprende, le estudia, no le juzga, para después ofrecerle herramientas y recursos para que pueda experimentar consigo mismo, para que pueda aprender a comer por sí mismo, para que encuentre, determine, diseñe, descubra, desarrolle su dieta.

El profesional a aborrecer es aquel que ya sabe lo que le va a decir al paciente antes de mirarle, escucharle, comprenderle, estudiarle, juzgarle… El que afirma tener la solución dietética para 1.000, 10.000, 100.000 personas, o toda la humanidad.

Sea como sea, como siempre, toda cuestión que empieza por por qué acaba resultando una pregunta trampa.

En este caso la pregunta no es por qué se empeñan, por qué lo hacen. No es tan importante.

La pregunta es: ¿existe una dieta universal, para todo el mundo?

Ahora sí…

Rotundamente…

NO.

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