Cómo saber si padeces fatiga adrenal con 6 preguntas

Este es un guest post de Guillermo Martín, camarada divulgador en esto de la salud y el bienestar experimental, autor del blog Salud Estratégica –hace unas semanas nos viste charlando un rato en esta entrevista.

Guillermo vivió durante unos años en Estados Unidos, donde se formó como nutricionista funcional (FDN®) y mentor holístico (C.H.E.K.). Desde entonces, se dedica a escribir y educar sobre salud holística y funcional.

Durante el último año se ha especializado en el síndrome de fatiga adrenal, un cuadro más habitual del que nos pensamos y que, de momento, no suele tenerse en cuenta como debiera en nuestros sistemas de sanidad pública.

Para ayudarnos a comprender mejor este síndrome y la importancia de nuestra salud hormonal general, así como para ofrecernos una guía de soluciones y pasos a seguir si sospechamos que podríamos padecer esta disfunción en mayor o menor grado, Guillermo ha escrito La Ventaja Hormonal, un libro escrito con gusto, sencillo y muy didáctico, que yo mismo tuve el honor y placer de revisar antes de su publicación.

Te dejo con las recomendaciones de Guillermo. ¡Tenlas en cuenta!

Cómo saber si padeces fatiga adrenal con 6 preguntas

¿Quieres saber si eres parte del 60% de personas con algún grado de fatiga adrenal? Sigue leyendo, porque nadie está a salvo. Se trata del síndrome más prevalente del siglo XXI en el mundo occidental.

Pero antes de darte las 6 preguntas clave, quiero que pienses esto… ¿Por dónde se rompe una cadena? Por el eslabón más débil, ¿verdad? Pues en la salud pasa igual, tanto a nivel biomecánico como a nivel metabólico. Que se lo digan a Rafael Nadal con sus problemas de rodillas…

Pues bien, las glándulas adrenales (o suprarrenales) son el eslabón más débil, el talón de Aquiles… ¿Por qué? Porque son las encargadas de lidiar con el estrés (mental y fisiológico). Y no nos engañemos, estamos todos más estresados de lo que deberíamos. Pero no seas duro contigo mismo; realmente, esto no es culpa tuya, ni siquiera de tu suegra. Es culpa de la incoherencia evolutiva, que como un rodillo nos pasa a todos por encima.

Este mundo acelerado, patas arriba, de competición a ultranza es el que causa fatiga adrenal, el síndrome del hombre “moderno.” Cuando tus glándulas adrenales se fatigan, el equilibrio de hormonas esteroideas (andrógenos, estrógenos, etc.) se altera. Este problema hormonal, que no es fácil de detectar con pruebas convencionales, afecta en mayor o menor medida a gran parte de la población.

Pero antes de invertir en pruebas de laboratorio específicas, puedes hacerte las siguientes preguntas para ver si eres un candidato a la fatiga adrenal:

1. ¿Tienes problemas de sueño?

Cuando tus hormonas están desequilibradas, una de los primeros síntomas es tener un sueño irregular y ligero. Siguiendo un ciclo circadiano, el cortisol debe ser alto durante el día y bajo durante la noche. Pero mucha gente se va a la cama estresada y con el cortisol por las nubes por diversos motivos. Esto interfiere con el sueño, que es la mejor de las medicinas. Se crea entonces un círculo vicioso difícil de romper. Por eso, por encima de todo, debes proteger tu descanso.

2. ¿Haces “cardio”?

Ya sabes lo que le pasó al primer hombre que corrió la maratón… Los esfuerzos físicos sostenidos son muy estresantes para el cuerpo. Pero si realmente te gusta correr, no tires tus zapatillas todavía. No estoy aquí para amargarte la vida. Simplemente para decirte que debes disminuir tu estrés fisiológico todo lo que puedas: descansa más tiempo, aliméntate mejor (¡nunca restrinjas calorías!) e incorpora disciplinas relajantes. El mejor ejercicio (metabólicamente hablando) es el corto e intenso, de eso no hay duda.

3. ¿Tienes malas digestiones?

Ya lo dijo Hipócrates: “Todas las enfermedades tienen su origen en el intestino“. Nada hay más estresante para el cuerpo que no tener una digestión en orden. Puedes pasarte el día tomando superalimentos y comprando comida biológica que, si tu estómago no digiere correctamente, la mayoría de nutrición no estará siendo aprovechada. Una digestión débil no sólo debilita el cuerpo por falta de nutrición, sino que además es una invitación VIP a todo tipo de parásitos no deseables. Los problemas digestivos y la desregulación hormonal van de la mano.

4. ¿Puedes con todo?

Cuidado. Si tienes complejo de superman/superwoman, piensas que el despertador es el pistoletazo de salida y que tu cuerpo se apaña con poco sueño y mala comida, te diría: ¡ALTO! ¡STOP! Tu nivel de cortisol es seguramente muy elevado y tu cuerpo está quemando muchos recursos en un esfuerzo por ayudarte. Esto es muy problemático y es sólo cuestión de tiempo que aparezcan problemas serios como infecciones, mala digestión, bajo libido, etc. Aprende a relajarte y descansar antes de que sea demasiado tarde. Para encontrar el equilibrio debes ser proactivo, no reactivo.

5. Últimamente, ¿estás de “malas pulgas” con frecuencia?

La irritabilidad y los cambios de ánimo son uno de los síntomas más claros de desregulación hormonal. Cuando hay fatiga adrenal los niveles de glucosa en sangre se alteran mostrando frecuentes subidas y bajadas. Esto afecta nuestra concentración, nuestra vitalidad y nuestro estado de ánimo ya que los neurotransmisores y las hormonas están interrelacionados. Muchos problemas psicológicos son de origen puramente físico. Men sana in corpore sano.

6. ¿La necesitas todos los días?

Me refiero a la siesta. La “diosa” nacional es deseable después de un día ajetreado o una copiosa comida. Pero si a menudo tienes bajones de energía durante el día es porque tus glándulas adrenales no pueden producir (por fatiga) el nivel de cortisol necesario para realizar las tareas diarias. La solución no es el Red-Bull, sino dar descanso al cuerpo, reducir el estrés fisiológico y nutrir estas glándulas tan castigadas. Un enfoque holístico siempre es lo más eficaz.

Si tu respuesta a cualquiera de estas preguntas anteriores es “SÍ”, ya sabes por dónde van los tiros. Es muy posible que tengas desregulación hormonal. Este no es un problema que se pueda arreglar con “atajos” (enfoque alopático), sino que debes ir a la raíz. De lo contrario, te digo por propia experiencia que tus síntomas irán empeorando con el tiempo.

Y si tu respuesta a todas las preguntas es “NO”, ¡enhorabuena! Eres uno de los pocos que no se ve afectado por esos problemas tan comunes hoy día.

La ventaja hormonal

Las hormonas controlan las principales funciones del cuerpo, desde el metabolismo y la sexualidad, pasando por el sueño y el rendimiento mental. Optimizar tus hormonas es lo mejor que puedes hacer por tu bienestar. Pero la solución no es irse a vivir a las cavernas, sino integrar los principios de salud ancestrales con la tecnología y los conocimientos modernos.

Si quieres aprender las mejores técnicas y estrategias para mejorar tus hormonas de forma natural, puedes hacerlo en La Ventaja Hormonal.

Te deseo salud y bienestar.

Guillermo Martín, nutricionista funcional (FDN®) y mentor holístico (C.H.E.K.)

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