Ejercicio: el registro de sedentarismo

A pesar de que este ejercicio está enmarcado en el Proyecto Re-movimiento, puede ser útil para cualquiera que no participe en él.

El registro de sedentarismo es un ejercicio de conciencia, de darse cuenta, de conocimiento profundo. No se trata de una monitorización exhaustiva, ni de una referencia para tener como meta el superarla, y mucho menos para fustigarse con sus resultados. El movimiento y la vida no tienen nada que ver con eso. Insisto, es un ejercicio de auto-conocimiento, para empezar a habituarnos a centrar la atención en nuestro cuerpo –y, de paso, en el momento presente, que tiene mucho que ver con todo esto. Así que lo realizaremos solamente una vez cada mucho tiempo.

En el caso del Proyecto Re-movimiento, lo haremos durante esta semana, antes de ponernos en marcha con el primer centro de atención el próximo viernes día 13, y no lo volveremos a realizar hasta el final de la primera fase del experimento, allá hacia finales de junio.

En qué consiste

Este ejercicio se trata, simplemente, de registrar cada día en una libreta –el diario de movimiento– cuánto tiempo pasamos en total sedentarismo y cuánto realizando cierta actividad, durante una semana, para que se refleje nuestro volumen de movimiento tanto de nuestros días laborales como del fin de semana.

Como eso de “sedentarismo total” y “cierta actividad” es algo ambiguo, la condición para diferenciar ambos estados será una: ¿estamos de pie? Seremos generosos y contaremos como cierta actividad estar de pie y quietos –estar de pie quema bastantes más calorías que estar sentado.

Así, las horas de sueño –siesta incluida–, de trabajo sentados, de comer sentados, de conducir sentados o ir en bus o metro sentados, de tomar algo con los amigos sentados, de leer sentados, de ver la tele sentados, etc., cuentan como sedentarismo total.

Y las horas el tiempo de caminar, lavarse los dientes, esperar el bus, fregar los platos, tender la ropa, ir a comprar, hacer cualquier tipo de ejercicio, charlar con el vecino en el portal, etc., cuentan como cierta actividad.

La única excepción en el que uno puede estar sentado y en estado “cierta actividad” es pedaleando en una bicicleta o dándole a un remo estático.

Así de fácil –cuestión de simplicidad.

Los registros

Como sólo se puede estar en dos estados, el disparador de conciencia será cualquier cambio de estado.

Entonces, para la medición, cada día al despertar anotaremos las horas que hemos estado en cama. Después, durante el día, desde que nos levantemos hasta que nos acostemos, creo que lo más sencillo será llevar un cronómetro encima –casi todos llevamos el teléfono móvil siempre incorporado–, ponerlo en marcha cada vez que pasemos de “cierta actividad” a “sedentarismo”, y pararlo cuando volvamos a “cierta actividad”.

Al final del día, en la libreta anotaremos el total de sedentarismo acumulado, es decir, lo que marque el crono más las horas que hayamos estado acostados la noche anterior –que ya habremos anotado en el diario–, y volveremos a colocar el cronómetro a cero para tenerlo listo la mañana siguiente.

Los participantes del Proyecto Re-movimiento, evidentemente, son libres de adecuar estas bases a sus condiciones y pareceres personales.

Conciencia vs. obsesión

Además, recomiendo no seamos neuróticos perfeccionistas, no vaya a ser que el estrés que suponga haberse olvidado de darle al crono en una transición suponga más perjucios que el propio sedentarismo…

Tomároslo con calma. Parece una tontería pero, hecho a conciencia –nunca mejor dicho–, es un ejercicio duro. De hecho, me parece un buen filtro para saber si uno está preparado para el resto de ejercicios y para permanecer atentos al cuerpo durante cinco meses, lo que dura la primera fase del proyecto.

Y sí, lo sé, de movimiento poco. Pero es que el movimiento en sí empezará el próximo viernes con el centro “Descalzarse y usar los pies” y tres prácticas complementarias:

1. Las cuatro caminatas

2. Ejercicios locales para fortalecimiento de pies y dedos

3. Ejercicios de movilización en carga para tobillos, pies y dedos

En fin, último consejo: que nadie se me asuste cuando vea los resultados, que pueden ser un tanto deprimentes. Si ocurre algo así, ya seremos conscientes, lo aceptaremos tal y como es, y a partir del próximo viernes redirigiremos la situación.

Mucho ánimo.

Y si os apetece, id comentando los resultados y las sensaciones de la práctica en nuestro foro.

¡A escucharse!

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