Movimiento 2: Redescubrir y estimular las manos

<<Si todavía no sabes lo que es el Proyecto Re-movimiento, échale un vistazo a sus bases en este enlace. Hemos formado un grupo experimental de 500 personas, y Google Analytics estima que alrededor de otras 300 siguen el proyecto sin haberse apuntado “oficialmente”. En fin, podríamos decir que, de momento, somos 800.

Además, voy subiendo a Youtube vídeos con los ejercicios propuestos. Puedes visitar mi canal y suscribirte gratis para no perderte ninguno.>>

Viernes 27. Todos los que participamos en el Proyecto Re-movimiento, además de ser más conscientes de habitar un cuerpo que se nutre del movimiento, durante las últimas dos semanas hemos centrado la atención en nuestros pies. Es hora de pasar a otro tema, pero no de despedirnos de ellos. Ahora ya sabemos que existen –sí, algunos ni lo sabíamos–, y también que necesitan de cierta actividad para sentirse bien, vivos. Resumiendo muchísimo, un 80% de su salud y bienestar ha dependido de cuánto tiempo han sido libres, han vivido descalzos, mientras que el otro 20% extra –para subir nota– ha recaído en los ejercicios de movilidad analítica, movilidad en carga y movilidad integrada de dedos, pies y tobillos. Nunca más podremos excusarnos y decir que no sabemos cómo cuidar nuestros pies. A partir de hoy, si nos duelen o sufren, somos responsables.

Redescubrir y estimular las manos

El segundo centro de atención de este experimento van a ser las manos, otras grandes damnificadas de la vida moderna, y no por falta de actividad, sino por la pobreza de la variedad de gestos que realizan, así como por lo liviano de los esfuerzos a las que se ven sometidas. En fin, la mano está sobrealimentada de precisión, neutralidad postural, especificidad y repetición, al mismo tiempo que hambrienta de movilidad y fuerza. Lo expliqué al detalle en Los 4 nutrientes esenciales del movimiento de la mano.

Así que, si lo que pretendemos es disfrutar de unas manos fuertes, sanas y felices, vamos a tener que conocerlas mejor, relacionarnos más a menudo con ellas y, finalmente, hacer algunos cambios en su dieta de movimiento.

Para ello, durante la próxima quincena enfocaremos toda nuestra atención en realizar la siguiente rutina de ejercicios como mínimo una vez al día, si es posible ejecutándola justo después de haber estado un buen rato realizando la misma tarea, nuestros quehaceres especializados, como teclear, escribir, cocinar o “guatsapear” tres horas.

Una vez más, recomiendo escucha activa de sensaciones, progresión paciente y prudente, y adaptación a los condicionantes, inquietudes y necesidades individuales de cada cual.

La rutina

1. Ejercicios de movilidad para manos, dedos y muñecas

· Flexión y extensión completa: 5 repeticiones

· Círculos con manos cerradas: 5 círculos en cada sentido

· Círculos con manos abiertas: 5 círculos en cada sentido

· Rotaciones de brazo en carga: 5 repeticiones

2. Ejercicios de fuerza para manos, dedos y muñecas

· Apoyos isométricos sobre dedos: 5 apoyos de 5 segundos

· Extensiones de dedos en carga: 5 repeticiones manteniendo 1-2” cada extensión

· Flexiones de dedos en carga: 5 repeticiones

3. Estiramientos en carga para manos, dedos y muñecas

· Para cada posición, 5 estiramientos dinámicos y 1 final de 10”

a. Estiramiento de flexores en posición neutra
b. Estiramiento de extensores en posición neutra
c. Estiramiento de flexores en rotación externa
d. Estiramiento de extensores en rotación externa
e. Estiramiento de flexores en rotación interna

Comentarios extra

Sólo cuatro cositas rápidas…

La primera, para los que estáis en el grupo, os invito a compartir vuestras experiencias. Estos días “de pies” se han visto cosas curiosas, incluso algunos se han atrevido a colgar sus propios vídeos haciendo los ejercicios o proponiendo nuevos. Mola.

La segunda, lo decía al principio, no os olvidéis de vuestros pies. Ahora ya no toca, si no se quiere, hacer los ejercicios de pies cada día, pero tampoco los abandonéis. Incluidlos en vuestro día a día. Y, sobre todo, no volváis a encarcelar vuestros pies en unos zapatos.

La tercera… ¡poneros las pilas, en serio! Sé que, de primeras, los ejercicios de pies y manos pueden parecer una tontería. Ya me lo contaréis conforme vayamos avanzando a partir del próximo centro de atención, “Moverse con frecuencia”, o por ejemplo en el quinto, “Apoyarse sobre las manos”. Avisados estáis.

Y la última, recordad que tenéis por ahí vuestro diario de movimiento y que, además de utilizarlo como registro, también puede serviros para plasmar vuestras reflexiones, sensaciones, etc. Es un ejercicio complementario muy chulo.

¡A moverse!

 

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