Todavía existen. Siguen ahí después de 10.000 años. Han permanecido aislados de la agricultura y la industria durante milenios, en parte por lo difícil que es acceder a los territorios que habitan. Son muy pocas tribus, no llegan al millar, pero aún hay pequeñas comunidades que viven en base a la coherencia natural. Son cazadores, pescadores y recolectores.
¿Quiénes son?
Los esquimales inuit de Groenlandia, Alaska y Canadá, los aborígenes de los desiertos de Australia, los indígenas maoríes de Nueva Zelanda, los pobladores de diminutas islas del Pacífico, los indios borono del Amazonas, los sentineleses de las islas Andaman, los kung de Botsuana, etc.
Definitivamente, los más sanos del mundo
Cualquiera que haya mantenido contacto con ellos ha reflejado su sorpresa frente a la formidable salud y bienestar que siempre presentan estas comunidades.
Ya sean los primeros aventureros y colonizadores del siglo XVI como el español Cabeza de Vaca o el francés René de Laudionnière. Ya sean misioneros como Jacob Baegert u oficiales como el capitán Cook, los cuales fueron destinados a lugares por entonces remotos durante las nuevas exploraciones del siglo XVIII. O ya sean doctores como Weston A. Price, quien estudió multitud de tribus durante la primera mitad del siglo XX.
Todos coinciden en la misma idea, la cual resume actualmente la doctora en biología molecular y experta en epigenética Cate Shanahan: “los nativos cazadores-recolectores que todavía viven hoy día tienen una faz bella y simétrica, con bonitos pómulos, ojos, nariz, labios, etc. La totalidad de sus cuerpos es la representación física de la harmonía fisiológica”. ¿Recuerdas las famosas fluctuaciones asimétricas, reflejo de la calidad de nuestro sistema inmunológico y a la vez de nuestra belleza?
Porque lo cierto es que los habitantes de estas comunidades, a pesar del peligro y la incertidumbre de vivir en lo profundo de la selva, alcanzan los 80 años, como nosotros… en cuanto a cantidad.
Pero no como nosotros en cuanto a calidad… leer más »
Escucha tu cuerpo, por un bienestar cavernícola. Olvídate de objetivos y resultados, y disfruta de las consecuencias.
Si quieres seguir disfrutando de la salud y el bienestar, puedes suscribirte gratis y recibir las actualizaciones vía Email o vía RSS.