Si es tu primera visita, quiero darte la bienvenida a mi madriguera. También puedes seguirme en Twitter o Facebook.
Primero de todo, desear al lector de Escucha Tu Cuerpo que el nuevo año que acaba de empezar venga cargado de energía y salud para poder seguir disfrutando plenamente de una vida, en parte, física. Además, aprovecho para pedir disculpas por el semi-abandono de este blog durante el mes de diciembre, debido al lanzamiento de mi nuevo blog Una Vida Sencilla (te recomiendo que te des un largo y lento paseo).
Últimamente he recibido alguna consulta, en especial de algunos padres, referente al entrenamiento con pesas en niños y adolescentes. Durante mucho tiempo, el entrenamiento con pesas ha sufrido una especie de represión cuando se relacionaba con estas franjas de edad. Por suerte, los tiempo están cambiando y se empiezan a aplicar técnicas de entrenamiento contra resistencia en niños, una vez demostrados los beneficios que éstas pueden suponer.
Pero más allá de la teoría clásica del entrenamiento, a veces es más útil recurrir a la lógica. Más que nada para reconducir, de una vez por todas, la mala reputación que ha tenido hasta ahora la combinación niños-pesas.






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