Si es tu primera visita, quiero darte la bienvenida a mi madriguera. También puedes seguirme en Twitter o Facebook.
¿Hacemos ejercicio físico por un motivo concreto, o por nuestra salud y bienestar? ¿Tenemos que hacer ejercicio físico toda la vida? La respuesta parece obvia, aunque muchos todavía no lo comprendan. Sí, debemos hacer ejercicio toda la vida.
Una de las sesiones de entrenamiento personal del día de ayer fue la inspiración para escribir este artículo. La conversación que mantuve con mi cliente ya la había tenido otras muchas veces con otras personas, aunque esta vez, quizás cansado de andarme con rodeos al hablar acerca del tema, fui un poco más rotundo.
Ella es Andrea. Estudiante de 21 años, un sol de niña, sedentaria y con muy poco interés por el deporte, empieza a entrenar conmigo a mediados de noviembre. El motivo de su primera visita: un dolor lumbar crónico con crisis agudas cada vez más frecuentes. La causa:
- Directamente: una notable hiperlordosis lumbar -curvatura lumbar muy acentuada-, acompañada de muchísima tensión en su musculatura lumbar y atrofia muscular en abdomen y músculos posteriores del muslo -isquiotibiales-, con un desequilibrio importante entre una pierna y la otra.
- Indirectamente: sus hábitos sedentarios, su deficiente higiene postural y una mala alimentación, lo que se traduce en un ligero sobrepeso.
Una vez concienciada sobre el origen de sus problemas a base de “Es verdad, no hago nada. Tendría que hacer algo”, “Es que no le veo sentido ir al gimnasio” y “Sí, ya me doy cuenta, como fatal”, nos ponemos manos a la obra. ¡A entrenar! Potenciación de la musculatura atrofiada, revisión de sus patrones motrices y relajación/estiramiento de los músculos y fascias sobrecargados serán el fundamento de su entrenamiento. Interesante… Quiero leer más






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